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María Cristina Pepe (Santa Fe. Argentina)
Tendré que entregarme a la luz de la mañana
recibir la lluvia enamorada
amasar la vida que me toca
y servirla en platos pequeños
(deberá alcanzar para todos).
Asegurar el paso
la taza de café
y avanzar así
hacia la noche.
Sin certezas.
Con la seguridad de los próximos días
o de las próximas muertes.
Todo alcanzará sentido
si atravesar mis años
nunca iguales
fue la aventura que supe levantar
con otras manos
y otros ojos
y otros deseos.
Aunque las heridas florezcan
y las marcas as asienten
me duelan mis dolores
y los otros.
Sabré que ésta es la senda
ésta soy yo
y éste es el mundo
Y miraré entonces
verdear los árboles en setiembre
esperaré las flores azules de octubre
Será una espera sin esperas.
Será la lucha de hoy
por si hay acaso.
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